Técnicas y peces del
pescador aficionado cubano
OTRA TELA POR DONDE
CORTAR

El pausado ritmo de la rama editorial en la Isla y el escaso
entendimiento de los gestores del sector de las publicaciones de un aspecto que
constituye una relevante tradición recreativa y un enlace obvio entre quienes
acá vivimos y el medio natural en que lo hacemos, dan como resultado plazos
alongados entre uno y otro libro. Pesca
deportiva cubana. Historia y tradición, se procesó durante 2009 y vio la
luz en la Feria Internacional del Libro de La Habana en febrero del año
siguiente. La obra que le precedió en el tema había aparecido en 1992.
El nuevo título propuesto debe estar en manos de los
lectores en la feria de 2014, al cumplirse cuatro años del anterior. Si a cada
técnica de pesca recreativa se le fuera a dedicar un tomo particular, a este
paso haría falta bastante más de una década para enterar a la afición de lo que
ya está aprendido, examinado y dispuesto para difundir el conocimiento. Ello,
sin contar que otros autores pueden y deberían aparecer e esta materia.
El libro que pensamos dedicado a la pesca trolling o
curricán, es una realidad desde 2010: El
torneo cubano de Ernest Hemingway, pero la editorial que lo examinó le
restó potencialidad al tema, a pesar de hallarlo bien escrito. No hubo más
remedio que trasladarlo fuera del país para que se difundiera como libro
electrónico en un conocido portal de ventas en internet. El precio, la moneda y
el medio en que se comercializa lo convierten en un producto nulo para el
lector cubano, de manera que, culturalmente, el trabajo del escritor ha perdido
uno de sus principales sentidos.
Nadie osaría discutir a las editoriales su derecho a decidir
que publican. Los editores son conscientes de su papel como generadores de la
cultura de la sociedad hacia la cual su trabajo está dirigido. Lo que leemos
nos hará quienes seamos; incluso quienes no aprecien la lectura recibirán el
influjo de las ideas que se difundan. La selectividad respecto a temas,
enfoques, géneros, incluso de autores, para conformar la comunidad de
pensamiento de una nación, indicará siempre una intencionalidad, pero no
garantiza su eficacia. Construye tal vez un sueño privado quien se considere
tan elevado juez que pueda ignorar lo que la gente común genera en su vivir,
pero dictando pautas se equivocará y alguno hallará al cabo que la gente ha
buscado la explicación de la que carece en fuente equivocada.
Técnicas y peces del
pescador aficionado cubano es un intento de actualizar el aval de la
experiencia de los deportistas de sedal y anzuelo en el país, recuperando
aspectos históricos y técnicos de la primera mitad del siglo XX, obviados por
confusos enfoques ideológicos –rara mezcla de ajuste de cuentas histórico con
la negación de conquistas de todo tipo en los más diversos segmentos de la
cultura del país-. La introducción de la pesca a mosca como materia del libro
es, en contraste, resultado de avances que cierta vanguardia de la afición y
una visión integradora en un área protegida, propiciaron en los cortos años de
este siglo XXI.
Lo singular de todo esto es que, mientras se obvia la
importancia de estos temas – avíos de pesca, peces, carnada, modos de aparejar
y procedimientos de pesca-, la práctica indica que el enfoque deportivo
recreativo de la captura de peces requiere una urgente revisión tras años en
que el recurso natural ha sido consumido por necesidad y sin medida. Puede
aceptarse que el aficionado local prefiera pescar con cordel, anzuelo y
carnada, pero la difusión de métodos más avanzados y –como es de actual
relieve- conservacionistas es lo que dará la medida verdadera, del país que es.
El esto los libros, las revistas y lo poco que en internet pueda ubicarse,
desempeñan su papel.
¿Es desde una obcecada pasión por la pesca que se argumenta?
¿Será acaso este interés sospechoso de codicia de ingresos o notoriedad? Crease
tales si acomoda. Quien hace su trabajo escribiendo de pesca, goza luego de la
novela, el cuento, la obra de teatro, el ensayo de difícil pero reveladora
lectura. Desvive la mirada donde el pintor, el arquitecto y el escultor
pusieron lo suyo. Buscó el dato en la revista o el manual que otro cubano hizo,
ensoñado en ser útil.
Donde se forman especialistas que mañana promoverán la
recreación social y gestionarán el turismo este tema es necesario. ¿Puede que
algún federativo o un agente de viajes, que lideran y mueven pescadores, no
estén al tanto de lo más elemental en esta afición? Pues se debe a que la pesca
se ha subestimado, a que tales dislates se han permitido por los mismos
aficionados, a que un cuerpo teórico sobre el tema no se ha considerado
necesario o a que se ha preferido escuchar expertos extranjeros.
El libro presente es solo un eslabón, para que en un momento
futuro –pronto, esperamos que sea, con fortuna- gente joven lo despiece en la
crítica y le brinde al tema el nivel que requiere. La pesca deportivo
recreativa es un recurso de valor social y económico. Constituye también un
impacto sobre el medio natural que es sabio valorar y aprender a administrar. Posee
ocho capítulos y ha sido concebido con la idea de alterar el examen de los
procedimientos técnicos con la exposición de las características de las
especies de peces que más interesan a los aficionados. El índice, expuesto a
continuación, es la mejor muestra de los valores que pretendemos posee esta
obra:
1- El día de la vara
criolla.
Informa acerca de la construcción de este avío, sin dudas el
más antiguo de los empleados en el archipiélago cubano exclusivamente con fines
recreativos. Se examinan los procedimientos para pescar con esta técnica en
apariencia sumamente elemental y se brinda noticia acerca de algunas
competencias especializadas en ella.
2- ¿Ha visto usted su
biajaca?
Se trata de la biajaca criolla, antaño el pez más abundante
en las aguas dulces cubanas, el de inevitable picada cuando el anzuelo vestido
de lombriz descendía bajo la superficie. De las diversas especies involucradas
en la pesca deportiva fluvial se escogió como ejemplo aquella cuyo rescate es
más necesario para salvar la salud ecológica de las aguas dulces cubanas.
3- Línea en mano.
Extendido procedimiento para la pesca deportivo recreativa,
probablemente tan antiguo como el hombre que poblara estas islas, base de
algunos certámenes sobresalientes, en tanto faltaba un acercamiento a su
estudio. Es lo que se intenta, además de recoger datos de soluciones propias
para disponer de avíos cuando el mercado falta.
4- Por el derrotero
del pargo criollo.
Los pargos –por su abundancia, diversidad de especies,
calidad de su carne y carisma durante la captura- constituyen especies amadas
por el aficionado local, que va en su busca con cuanto procedimiento conoce.
5- Desafíos en la
rompiente: spinning al estilo cubano.
De las técnicas de vara y carrete, es el spinning la que
parece haber cautivado al cubano sin duda posible: simple manejo, equipo
resistente, método de pesca dinámico, versatilidad de señuelos. Nada más
cubano... aunque lo hayan inventado en otro mundo.
6- La picada del bass
en Cuba.
Lo mismo que el spinning, la lobina negra boquigrande llegó
a Cuba procedente de otras aguas y tomó en el tropical archipiélago de la mayor
de las Antillas carta de naturalización. Tema controvertido que aun requerirá
nuevos acercamientos en el futuro.
7- Trolling o
Curricán: Cuando corren los grandes.
Todavía cree el público que la gran pesca de agujas es lo
más relevante y popular de la pesca deportiva cubana. El influjo de Hemingway y
el torneo de su nombre, ha tomado por asalto el criterio de mucha gente. La
pesca al curricán, de especies de corzo en las que se incluyen asimismo petos,
dorados y atunes, es por supuesto un tema de amplio margen y requiere un tratamiento
detallado, entre otras razones para establecer su justa posición en un momento
en que los grandes peces no son tan abundantes, mientras las embarcaciones y el
combustible que las mueven se levantan como límites para muchos aficionados a
quienes, por cierto, han de esclarecérseles los procedimientos justos para
cobrar un pez de alta mar, de-por-ti-va-men-te.
8-
Entendiendo la pesca a mosca.
¿Pesca a mosca en Cuba, en aguas cálidas, sin salmónidos,
sin tradición mosquera? Pues sí: es lo más actual, aunque sea lo menos
frecuente. Empleada para especies cuya respuesta a esta técnica es bien
conocida, pero también para otras locales. Un recorrido, o tan en síntesis, que
demuestra la factibilidad de emplear la pesca a mosca en aguas cubanas,
introduce al lector en lo esencial del lanzado y, dado que el importante
señuelo no se halla con frecuencia en la oferta comercial del país, le indica
el camino hacia el montaje de moscas.
Técnicas y peces del pescador
aficionado cubano se halla en proceso de edición por la editorial
Científico Técnica (La Habana, Cuba).
2 comentarios:
Buenos días, que bueno que se publicó otro libro de pesca en Cuba, ahora me pregunto si existirá una versión digital del mismo, ya que en la pasada feria del libro en Santiago de Cuba al parecer no vendieron el libro, se que eran pocos ejemplares pero que hacemos lo que no tuvimos la oportunidad de adquirirlo. Gracias de ante mano.
Buenos días, donde pudiera encontrar el libro digital?.
Janier
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