AVES ACUÁTICAS EN LOS HUMEDALES DE CUBA
Un poderoso llamado a la acción.

Abundan poco las ocasiones en que se halla un libro de cuya lectura sale tan fortalecido el amor a la naturaleza. Libros que curen de la impotencia ante las aguas que fluyen pútridas, los peces introducidos que convierten en historia pasada la composición específica de la ictiofauna fluvial, los bosques que crecen al mismo ritmo que la invasión del espinosas plagas vegetales en ociosas tierras de cultivo y pastoreo.

El libro que acabamos de descubrir en la oferta de la editorial Científico – Técnica, aunque fue publicado hace tres años, se titula Aves acuáticas en los humedales de Cuba y es, en sus cerca de doscientas páginas, una obra de amor a la naturaleza y el paisaje cubanos. También, como lo plantea un experto de Birdlife Internacional en una nota de contracubierta, “este libro es un poderoso llamado a la acción”.

Sus autores: Lourdes Mujica, Dennis Denis, Martín Acosta, Ariam Jiménez y Antonio Rodríguez, son especialistas de alto nivel científico de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, integrantes del Grupo de Ecología de las Aves de esa institución.

Descubre el lector que es un libro hecho con rigor investigativo, emparejado con un claro sentido divulgativo que potencia su utilidad para el público no especializado, mostrando una calidad expositiva, con abundantes imágenes e interesantes recursos de diseño, que convierten la obra en una joya para la biblioteca del cubano culto.

Aves acuáticas en los humedales de Cuba, paralelamente, es una alentadora evidencia de la labor que en los últimos años viene realizando un grupo no muy numeroso de fotógrafos y realizadores audiovisuales en el interior de la naturaleza cubana, acercando al público nacional –cansado de maravillarse de pingüinos, ballenas y orangutanes que navegan en la oferta televisiva de poderosas productoras foráneas- el tesoro de la fauna propia.

Los autores de este libro -¿tendríamos que asombrarnos de que le otorgaran el Premio de la Crítica en el año 2006?- logran hallar el lenguaje preciso para que toda la abundante información que sustenta el tema llegue a un público igualmente abundante. Obras como ésta son necesarias en cada rama de lo que hoy día apenas se nombra, como en tiempos pasados, Ciencias Naturales. Las Ciencias Naturales del archipiélago cubano, cuya difusión, en el modo en que lo logra este libro, es alimento para el sentido de pertenencia y la motivación para conservar el legado natural.

Consta el libro de siete capítulos que abarcan de modo integral los diversos planos informativos del tema principal: el entorno geográfico general, los humedales cubanos con sus particularidades, y el estudio de las aves cubanas según los diversos ecosistemas acuáticos en los cuales viven. De las 371 especies de aves descritas para el territorio nacional, según esta obra se cuenta 186 que viven en los humedales, cuya extensión equivale a 310 676 hectáreas del territorio nacional. Una sección de páginas recortables le ofrece al lector el valor agregado de una guía de campo para llevar en la mochila.

Corúas, pelícanos, patos, garzas, cocos, seviyas, frailecillos, gaviotas, gallinuelas, gallaretas… la magia de este libro les devuelve la identidad en el conocimiento de las gentes. Cuánto placer para la mayoría de los que aman acercarse al agua con los avíos de pesca, que pueden saber un poco más de los pájaros que en ocasiones les enseñan donde están los peces listos para picar.

El Dr. Vicente Berovides, un respetado experto cubano en biodiversidad, ha dicho sobre Aves acuáticas en los humedales de Cuba: “Dejando atrás la tradicional presentación de los libros de aves por familias y especies, esta obra se centra e el ensamblaje de especies típicas de un ecosistema en particular, el humedal, en concordancia con las ideas actuales más avanzadas de la conservación biológica. Tanto los humedales como sus aves acuáticas representan un valiosísimo recurso natural por sus servicios ecológicos y económicos, que este libro ayuda a entender de una forma clara, sencilla y objetiva. Sin dudas, una valiosa obra de conservación ecológica o solo para Cuba, sino también para el ámbito caribeño y latinoamericano”.

Editorial Científico – Técnica: nuevomil@cubarte.cult.cu