Pesca recreativa: también un tema de la FAO

FIAT PANIS... ET PISCANDI GAUDIUM
En un libro publicado hace unos pocos años (1), nos esforzamos por demostrar que la afición a la pesca de los habitantes del archipiélago cubano, probablemente estaba relacionada desde muy temprano con el aprovechamiento de los recursos naturales de las aguas que, en sus respectivos estadios de desarrollo, realizaban las comunidades hispanas e indígenas que dieron origen a su población inicial. Evidencias históricas directas de la tradición de la pesca practicada en el país como entretenimiento pudieron hallarse por ahora hasta el primer tercio del siglo XIX.
Las prácticas de la pesca recreativa generan valores de tipo social que incrementan la calidad del tiempo libre y su influencia positiva sobre la salud emocional del individuo y el mejoramiento de la estabilidad de las relaciones familiares y sociales. En lo económico, puede destacarse entre otros indicadores el monto anual de gastos de los aficionados, en función de la satisfacción del interés en la pesca como entretenimiento, estimado durante la primera mitad de la pasada década en 25 000 millones de euros para Europa, y unos 42 000 millones de dólares en los Estados Unidos (2), detrás de cuyas cifras es fácil entrever una apreciable influencia de este entretenimiento en la creación de empleos y en la generación de actividades comerciales, principalmente en función de un turismo especializado de elevado estándar, en puntos geográficos cuyo aislamiento respecto a los centros urbanos y las redes de comunicación constituyen una desventaja económica, en tanto pueden aumentar su atractivo mediante la implantación de proyectos sustentables de explotación turística de la pesca recreativa.
Como factor adicional, cuya significación emerge con mayor fuerza en al medida en que los problemas ambientales del planeta se hacen más evidentes, el impacto sobre el medio natural que sin duda ejerce la captura de peces mediante métodos deportivos (3), hasta ahora es tomado en cuenta de modo aleatorio por los instrumentos jurídicos correspondientes, pero requieren sin dudas estudios de mayor intencionalidad y las correspondientes acciones de educación ambiental.
Investigaciones llevadas a cabo a título personal, cuyo origen se remonta a coberturas periodísticas de eventos de pesca un cuarto de siglo atrás, generaron una necesidad de consultas en internet que resulta más significativa a causa de la insuficiente bibliografía existente en el país para tales estudios, en tanto el enfoque institucional desestima aún la importancia esencial del tema, si se exceptúa la explotación turística (ejercida en parte por entidades foráneas), algunos certámenes para aficionados locales y un limitado número de presentaciones en eventos científico - técnicos (4).
Si bien el acceso a la red de redes fue facilitado durante un tiempo por la asociación profesional a la que pertenecíamos, cambios ocurridos en la misma determinaron la suspensión del servicio a quien –en el caso del autor- había dejado de poseer un vínculo laboral permanente con los medios de prensa del país. La reanudación de las consultas y la atención a un blog que difunde la existencia de la pesca deportiva cubana al mundo por esa vía fue solo posible por la ayuda de la representación en La Habana de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO. La terminación del libro Seis décadas compitiendo con Hemingway, lamentablemente aun inédito, y los actuales avances en la redacción de sendos trabajos sobre las técnicas de pesca deportiva en Cuba y acerca de la edición de libros para este deporte en un grupo de países, se deben exclusivamente a esta contribución.
En estas indagaciones se ha averiguado que una serie de eventos y publicaciones en torno a la pesca recreativa se han llevado a cabo con el auspicio del Departamento de Pesca de la FAO por la Comisión consultiva europea de pesca en aguas interiores (EIFAC, por sus siglas en inglés). En el Taller sobre planificación y administración de estrategias sobre la pesca recreativa, celebrado en Eslovaquia en agosto de 1995 (5), la EIFAC subrayó que la pesca recreativa es un factor importante en el uso de las aguas interiores y una contribución al consumo doméstico de pescado. En 2008 EIFAC emitió el Código de prácticas para la pesca deportiva6. Los enfoques y principios que emergen de experiencias tales, serían de utilidad en Cuba, cuyas aguas marítimas son tan accesibles al empleo recreativo como las fluviales, con un espejo acuático notablemente acrecido en el último medio siglo a causa del embalsado.


NOTAS:
1- Pesca deportiva cubana. Historia y tradición; Editorial Científico Técnica, La Habana, 2009.
2- Cowx, Ian G.: Is there a need for a code of practice for recreational fisheries?
University Of Hull International Fisheries Institute (Cottingham, UK); ftp://ftp.fao.org/Fi/DOCUMENT/eifac/WGRecreatFish/.../EifacREC-Code.pdf . Las cifras citadas proceden de estudios de la European Anglers Alliance, 2004, y el National Survey of Fishing, Hunting and Wildlife-Associated Recreation (Estados Unidos de América), 2001.
3- Cowx (Op. Cit) plantea que el estimado mundial de la captura recreativa de peces asciende a 2 millones de toneladas (¿por año?). En el ámbito local, un aficionado cubano que durante dos años registró los resultados de sus pesquerías, calculó una media de 9.84 peces por sesión de pesca, con un máximo de 51 peces en un día y un 13.6 % de pesquerías sin captura (Librado Jesús Ríos Domínguez, comunicación personal). Una encuesta realizada a 207 pescadores aficionados en 2000 - 2002, mostró que alrededor del 55 por ciento de los participantes pescaba semanalmente, mientras de los restantes una mitad lo hacía quincenalmente y la otra una vez al mes.
4- El autor presentó ponencias sobre este tema en los eventos internacionales Pesca 2007 y Humedales 2009, en los talleres teóricos que acompañaron a los certámenes de pesca a mosca Zapatafly en los años 2006, 2008 y 2010, y acerca de la faceta piscatoria en la biografía y obra del escritor norteamericano Ernest Hemingway, en coloquios organizados por el Museo Hemingway y la Cátedra Hemingway del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.
5- EIFAC Occasional Paper No. 32. Rome, FAO, 1996.
6- EIFAC Occasional Paper No. 42. Rome, FAO, 2008.