MANTIENEN CAPITALINOS VARAS EN ALTO
EN PESCA MARITIMA

Los pescadores deportivos José Alba Brin y Luis Alberto Leyva Mendoza conquistaron para Ciudad de La Habana el premio mayor del tope entre provincias incluido en el Torneo Nacional- Abierto de Spinning Costero "Aniversario del INDER", efectuado durante tres jornadas de finales de febrero a lo largo de la costa meridional de la Isla de la Juventud.

Mediante el uso exclusivo de vara y carrete, señuelo artificial y líneas finas, 62 concursantes enfrentaron el reto del oleaje y los afilados arrecifes del agreste litoral para alcanzar asimismo los galardones individuales, que lograron el propio José Alba Brin, seguido por el pinero Roberto Pantoja Oliveros y el también capitalino Ricardo García Carrión.
La pieza mayor, una barracuda de 14 libras y media, fue capturada por el joven Maike Cutié, quien en duo con Pantoja dio el segundo puesto colectivo a la Isla de la Juventud, en tanto Santiago de Cuba se llevó el tercer premio. En lanzado de precisión, una prueba técnica que recién vuelve a ganar importancia en estas lides, fue premiado el villaclareño Orlando Aguila.

José Ramón Cuza Delgado, presidente de la Federación Cubana de Pesca Deportiva (FCPD), expresó en la ceremonia de entrega de galardones que este nuevo tipo de competencias representa un reto importante para la asociación deportiva y agradeció a quienes brindaron apoyo para lograrla a pesar de múltiples inconvenientes.

Los torneos nacionales abiertos constituyen una modalidad reciente de organización de certámenes de pesca, financiados mediante el pago de una cuota de inscripción por cada uno de los participantes. Este constituye el segundo de igual tipo efectuado en el pais, apenas unos dias más tarde que la iniciativa de la FCPD se pusiera en práctica en un evento fluvial con 44 competidores en el embalse Minerva, provincia de Villa Clara.

Trofeo de ida y vuelta
El hermoso montaje en taxidermia de una barracuda viajó en barco a la Isla de la Juventud y tuvo que ser llevado de vuelta a la capital por causa del desempeño deportivo de los experimentados José Alba Brin y Luis Alberto Leyva Mendoza, quienes lo recibieron como premio entre otros trofeos.

Ambos deportistas se hallan en el comienzo de la década de los cuarenta años de edad y han dedicado más de la mitad de su vida a la práctica del spinning, una técnica de lanzado que parece adaptarse con ventaja tanto a las características de las costas cubanas, como a las especies de sus aguas y al carácter dinámico de los aficionados del patio, que disfrutan cada dia más enfrentar el reto de las largas caminatas costeras con sus dificultades y revelaciones.

Campeones por quinta vez consecutiva en la cita del sur pinero, Alba y Leyva coinciden en que la rigurosa exigencia física de la modalidad es uno de sus principales atractivos, además del dominio técnico que se requiere para cobrar peces con líneas tan finas, que su resistencia es en ocasiones bastante menor que el peso de los animales que capturan.

El spinning se aparta bastante de la imagen tan difundida como poco real del pescador sedentario. El aficionado que asume esta técnica en su preferencia debe estar dispuesto a recorrer hasta más de 10 kilometros en una jornada sobre el afilado e irregular diente de perro de los arrecifes costeros, realizando de 500 a 600 lanzamientos y vadeando unas veces con el agua al cuello o soportando el oleaje sobre el pecho en otras, cargado con un equipamiento que llega a pesar 30 libras cuando aun no ha entrado el primer pez en la bolsa. "O sea, que hay que hacer un ejercicio físico bastante fuerte", puntualiza Leyva.

Ellos consideran que tienen fuertes contendientes en los pescadores de la Isla de la Juventud, con algunos de los cuales han compartido su experiencia, en los de Villa Clara y principalmente entre sus coterráneos capitalinos, donde el spinning se desarrolló desde hace medio siglo o tal vez más, desde el afamado Malecón habanero, que para algunos conocedores sigue siendo el núcleo-escuela de la pesca por afición en el pais.


Arsenal de pesca
Si se pregunta al duo por su estrategia competitiva, dicen con simple lógica que un dia buscan el grande y otro el chiquito, o entre los dos se dividen la labor durante la jornada, de manera que la cosecha de puntos se realice con aprovechamiento de las caracteristicas de la zona de pesca, la frecuencia de la picada y las condiciones ambientales del momento.

Para tentar a los peces usan señuelos como los que acá denominan pollos, colitas y plásticos, e incluso artificiales de factura industrial denominados rapalas, aunque no todos son de la marca finlandesa de este nombre. Pero la carnada preferida de los dos campeones es la artesanal cuchara.

Los equipos que usan y su preparación técnica les permite lanzar hasta 80 metros, aunque reconocen que la picada está en los primeros 20 metros a partir de la orilla. Las cañas son largas, de hasta 9 pies; la línea es preferentemente monofilamento de nailon de 0.35 mm, enrollado en carretes cuya capacidad permita almacenar de 300 a 400 metros se sedal. Otra característica deseable en los carretes de spinning es que su ratio o relación de recogida sea alta, a razón de no menos de cuatro o cinco vueltas de guia-hilo por vuelta de manivela. Es decir, que se trata de avíos de recobrado rápido, necesarios a causa de la velocidad a la cual come el pez en el mar, explican.

Consideran que esta modalidad se debería promover a causa de su mayor deportividad en relación con los métodos basados en el empleo de carnadas naturales y gruesas líneas. Una forma de hacerlo sería crear clubes especializados en el spinning en el seno de la FCPD, como se ha propuesto hacerlo la filial de Centro Habana, su municipio de residencia, en la capital.