La luna del pargo en 1995
XXXI Competencia nacional de la pesca del pargo criollo. 22-25 de junio de 1995
Lamentable defasaje respecto de la fase lunar óptima para la corrida. El cambio a Luna llena ocurrió el día 13 de junio y el satélite entró el 19 en menguante, fase en la que se lleva a cabo el Festival Nacional de la pesca del pargo. Era comentario en Camarioca las buenas capturas realizadas la semana anterior y nadie esperaba un resultado similar en la fecha del torneo. La salida a la zona de pesca ocurrió el día 23 a las 5 de la tarde, hasta el 25 a las 10 de la mañana.
De 12 provincias en competencia, la mitad no capturó pargos. Salvo el equipo campeón, Matanzas, y el que capturó la pieza mayor, La Habana, ninguna otra embarcación cobró más de un pargo. El segundo y tercer puestos –Villa Clara y Ciego de Ávila-, ganaron sus posiciones con rabirrubias, caballerotes, cajíes, etc.
Días aplomados, lluviosos y un mar como aceite precedieron a la competencia. El día de inicio de la pesca apenas hubo un rayo de sol y el mar se rizó algo con el repunte de brisa a la hora de abandonar el puerto. La primera noche transcurrió sin nada apreciable que anotar en cuanto al tiempo, pero la segunda batió una turbonada mediana desde las cuatro de la tarde a la una de la madrugada, con frecuentes cambios de viento que hicieron a la flota bordear Cayo Piedra del Norte en busca de refugio.
A bordo del Paraíso pescó la Comisión Técnica y un periodista. Orlando Bergery cobró una rabirrubia de torneo; Froilán de la Vega, un par de gallegos paletudos. La segunda noche aparecieron algunos cajíes, después de abandonar los estériles pesqueros del pargo para intentar mejorar la suerte frente a la península de Hicacos después de la tormenta. Al Dr. Manuel Paniagua un pez, probablemente un sábalo, casi le destruyó un rapala de estreno. Ya de día, se pegó una barracuda cuando entraba el barco a Boca de Camarioca, pero no la desembarcaron para no incumplir la disposición respecto a esta especie ciguata.
La puntuación de este año fue de 2 puntos por libra para el pargo y 1 punto por libra de otros lutjánidos. Se discutió en el congresillo el destino de las capturas y acordaron autorizar un pargo por cada pescador y dividir el resto a mitades: una para el INDER y la otra para subasta pública con el fin de costear la competencia. No vimos que la hiciera ni probablemente hubiera pescado para eso.
En atención a la competencia, la jefatura de guardafronteras en boca de Camarioca autorizó el recalo de los barcos en competencia en Cayo Piedra del Norte; fue un descanso de agradecer. Hubo opiniones de retornar a Boca de Camarioca después de cada jornada de pesca.
Las penalizaciones por tardanza se aplicaron en forma estricta. Así perdió La Habana un bien ganado segundo puesto, con la mejor captura después de los matanceros, por 21 minutos de llegada tarde a puerto, que les cobraron a razón de un punto por minuto. Motivo igualmente funesto para el equipo de la Ciudad de La Habana, que entró justo a las 10:30 am, límite a partir del cual les habría aplicado la descalificación. No obstante, los 30 puntos perdidos hicieron desaparecer los 22 ganados con el sedal en las manos.
Matanzas ganó este año sin afrontar suspicacias. La embarcación Los Dos completó 94 puntos, de ellos más de la mitad por el pesaje de 25 libras de pargo criollo. Los pescadores fueron Eladio Cabrera y Julio San Martín; los tripulantes, el patrón Eladio Cabrera y Allan Cordero, marinero. Segundo lugar para Ciego de Ávila y tercero para Villa Clara. Tres equipos sin captura. Probablemente menos de una decena de pargos en la captura total, con peso de 68,5 lb. De especies de la familia: 188,5 lb.